Regreso al futuro
Os dejo algunas perlitas de la interesantísima Master Class webinar por Gonzalo Bernardos organizada por el colegio de APIS de esta mañana sobre el pasado, presente y fúturo del mercado de la vivienda en España.
Pasado: la crisis del 2008, mucho peor
Del 2008 al 2013 cayeron un 64,1% las transacciones, durante el 2020 cayeron solo un 14,5%. Tipos de intéres bajo cero, oferta sin exceso, el acertado plan de recuperación europeo y una demanda de nivel medio-alto muy motivada, que busca una casa mejor después del confinamiento, hacen que esta crisis sea "light" en comparación con aquella.
Ahora
"2021, las ciudades importantes de las provincias se están comportando mejor que las capitales."
"La demanda de alto standing no ha comprado, como en crisis anteriores, solo en ubicaciones prime de las capitales sino que se ha ido a localizaciones alrededor."
"Hoy, casi todos los bancos quieren dar hipotecas."
"Las familias tienen ahorrado mucho más y no saben que hacer con ese dinero."
2022, 2023 Viene un nuevo "boom inmobiliario"
La situación económica de "euforia" que viviremos, unido a los tipos de interes, harán que en los últimos meses del presente año en las principales capitales (Madrid, Barcelona, Valencia,..), pasaremos a un mercado de vendedores, donde este tendrá más poder a la hora de determinar el precio final de transacción y los precios subirán.
Estarás de acuerdo o no con el señor profesor, pero mojarse, se moja un rato. Con este calor, normal.

Ocurrirá en un lugar próspero, tras una época de crecimiento, en una región donde el ahorro será abundante y estará bien diseminado. Los medios de comunicación hablarán de una nueva era, de un nuevo paradigma de la sociedad, que, como Escarlata O’Hara gritó al cielo en el filme Lo que el viento se llevó, jamás volverá a pasar hambre. Entonces, de repente, algún activo aumentará de precio. Algún agente económico empezará a prestar el dinero abundante a un tipo de interés bajo. La gente tomará dinero prestado y comprará esos activos, cuyo precio subirá como la espuma. Se inventará algún mecanismo para no tener que desembolsar el 100% de la compra: con sólo una parte será suficiente, y la garantía de que el pago va a realizarse íntegramente será el propio activo. Habrá complejidad, algo difícil de desentrañar. Muchos no entenderán nada pero no les importará en absoluto.







